Definiciones introductorias:
Del Diccionario Enciclopédico Universal 1972 CREDSA.
Metro: Del Griego Metrón Medida.
Metro: Apocope de metropolitano, ferrocarril subterráneo.
Metro: Forma prefija de la voz griega metra, matriz.
Metrópoli: Del latín Metrópolis. Ciudad Principal, cabeza de provincia o Estado. La nación respecto a las colonias.
Metropolitano: (Del latín metropolitanus) Perteneciente o relativo a la metrópoli. Ferrocarril subterráneo o aéreo que enlaza los barrios extremos de las grandes ciudades, en general para el transporte de pasajeros.
Megalópolis. Ciudad antigua de Grecia, en la Arcadia, fundada por Epaminondas, en el siglo IV antes de Jesucristo.
(del Griego Mega, Grande y Polys, varios, muchos )
Poli, prefijo procedente de la voz griega polys, muchos
No hay más términos relacionados con el de metrópoli o megalópolis en este diccionario de 1972.
Una definición contemporánea se ocurre agregar:
J. Goodman 1961.- Megalópolis, un conjunto articulado de varias áreas metropolitanas dentro de una misma unidad funcional y social. En La cuestión urbana de Castells.
Conurbación es la aproximación y unión de dos áreas o manchas urbanas, de dos o más ciudades. Ley Desarrollo Urbano Edo. De B. C.
Por estos antecedentes se puede observar que los prefijos metro, mega y polys, provienen del griego y del latín y que en el decurso de la historia se combinan y superponen para construir vocablos tanto del más viejo latín como de nuestra joven lengua castellana.
Ya los romanos, usaban el concepto de Metrópolis, para designar a una Ciudad Principal, cabeza de provincia o de estado. Por lo que el termino capital, (capita cabeza), puede ser un homónimo del término metrópoli. Es en este sentido, que quienes vivimos en las grandes ciudades del país, en la segunda mitad del siglo XX, oímos con frecuencia el término metrópolis, aplicado a la Cd. De México, Distrito Federal y capital de la Republica.
Con el Gobierno, comienzan las definiciones que frecuentemente enredan los orígenes de la palabra. Es asi que el INEGI, CONAPO y la SEDESOL, definen a una metrópoli como toda ciudad que tenga más de 50,000 habitantes. Habiendo en el país, el día de hoy bajo esta denominación. Un número de 56 metrópolis.
A la conjunción de varias metrópolis, la ley mexicana la define como una región metropolitana, y se identifican hoy 9 o 10 regiones metropolitanas, que agrupan a diversas metrópolis cada una, la más poblada de ellas es la Región Metropolitana del Valle de México, que comprende parte del Estado de México y el DF asi como de los Estados de Hidalgo, Querétaro y Puebla.
Con el movimiento mundial de urbanización, es decir, de la transformación de la población rural en urbana, el enfoque de los políticos y sociólogos, ha puesto atención en este fenómeno de concentración migratoria, que manifiesta un cambio substancial en la economía y la política del mundo.
Los sitios urbanos, ofrecen una mayor variedad de satisfactores que los rurales, que no se han incorporado a la llamada civilización, actuando como centros de atracción gravitacional demográficos, produciendo una serie de efectos económicos, sociológicos ambientales y de otros géneros, de tal suerte, que aun la humanidad no alcanza a comprender en toda su magnitud y variedad, la naturaleza de estos hechos.
A partir de la revolución Industrial y del siglo de las luces, el mundo pasó de un modo de producción a otro. Del feudalismo al capitalismo. La sencillez de los modelos y las formulas de los economistas del siglo XVIII y XIX, que pretendían interpretar el quehacer de la nueva sociedad. Desapareció para convertirse en una complejidad que crece geométricamente, en la medida que la mente humana aumenta en conocimiento y da lugar a nuevos inventos y descubrimientos del universo cercano y remoto. Y sobre todo de ingeniosas y novedosas formas de explotación del trabajo y la riqueza.
La velocidad de la concentración de la riqueza volátil es tan grande, que los estados son incapaces de percibirla y mucho menos de controlarla.
Tendemos a vivir en sociedades dominadas por los más inteligentes, económicamente más poderosos en tanto que los más limitados y primitivos, están a cargo de los timones de los gobiernos, de la responsabilidad de la conducción de la sociedad.
Los desequilibrios que tardaban en acumularse y luego disolverse en 7 años, en los tiempos bíblicos del Deuteronomio y de Levíticos, ahora requieren de cien años para anidar una nueva revolución. Hoy se acumulan en un solo día inmensa riqueza invaluable. Solo basta que un superhombre financiero como Slim o Gate, se levante de humor suficiente, para comprar en una mañana la mitad de Brasil o la de Argentina.
Los conceptos de poder, política, dominación, gobierno, país, nación, están en revisión constante. Y al final, se va imponiendo la republica de la riqueza como una incuestionable forma de identidad. Si eres rico, eres ciudadano del mundo. Si eres pobre eres habitante del barrio de donde nunca abandonaras sus calles. O del rancho alejado donde nacerás y morirás sin haber sido siquiera, parte de la estadística de electores. Porque ahora, la riqueza vive en las ciudades.
Con muchas dudas a cuestas como las sugeridas y con el propósito de conocer más sobre el Tema, en la última semana de Agosto del 2008, el Copladem de Rosarito organizo un primer simposio sobre la metropolización y los efectos sociales de este fenómeno. Notables científicos y expertos en las cuestiones urbanas y económicas, fueron citados para converger en este acto académico. Seguido de mesas de trabajo en las que participaron funcionarios públicos, interesados en el tema y ciudadanos en general. En el marco de este Simposio, se expusieron los propósitos de una comisión del congreso federal, de elevar a la región urbana de Tijuana Rosarito Tecate, a la categoría oficial de región metropolitana, lo que significa el acceso a fondos de subsidios federales, para coadyuvar al ordenamiento y administración optima de la región.
Lo atropellado del evento, debido al complejo programa de movilización de personajes de distintos sitios del país, hizo que los tiempos de exposición y dialogo estuvieran sumamente acotados. Mas la experiencia que vivieron los organizadores fue muy aleccionadora y seguramente se dejara sentir en el segundo simposio sobre el tema, que deberá organizar alguna de las ciudades del clúster metropolitano.
El Dr. Víctor López Álvarez, con tono fuerte, convocatorio, urgente, propuso: Pensar globalmente, ubicarse regionalmente, actuar localmente, como una formula de la ecología social. Obsequio una rica lista de autores que tiene que ver con los fenómenos de metropolización. Convoco a ""montarnos en esta ola de metropolización mundial"". Y comento que, Cuando se hablaba de la deseconomia de la concentración urbana en el próximo pasado, la nueva economía descubre que las metrópolis resultan ser aparatosos motores de producir riqueza. Que hay que atender y planificar como tales.
Las metrópolis, son espacios excelentes de políticas públicas. Políticas de estado, agrega
Habla de un tejido mundial de regiones metropolitanas. Mencionando algunas como Turín – Milán, New York Maryland, San Francisco – Los Angeles San Diego, Tijuana. Que dominan el escenario económico del mundo.
Guevara Manuel, llamo la atención hacia la constitución de un órgano de administración común de la planificación metropolitana. Propone el modelo de SANDAC para la reordenación del IMPLAN de Tijuana, en un IMPLAN metropolitano en donde los municipios, como en San Diego, tengan una silla en el instituto para tener voz en el análisis de los asuntos comunes. Piensa la metrópoli, como una conurbación.
Osuna Jaime, invita a la reflexión sobre el desarrollo regional, convocando a cambiar los paradigmas del desarrollo. Intentando no fincar este únicamente en el Turismo, sino en buscar renglones alternativos más eficaces dados la circunstancia y la coyuntura.
Tonatiuh Guillen, del COLEF, dice que, los municipios son generadores de ideas y proyectos. Necesitan estas unidades políticas pensar sus desarrollos a partir de ellos mismos. Habla de una última reforma a la ley de planeación estatal y la propuesta de la creación de un instituto de planeación, cuya fundamental objetivo debe ser el de la planeación regional. La planeación del desarrollo económico. Palabras mayores.
Jaime Acosta de la Secretaría de Gobernación, del Instituto de desarrollo municipal. Propone superar las desigualdades regionales y aprovechar las ventajas relativas de cada región. Informa: En 1976 había doce regiones metropolitanas, en México en 2008, se cuentan cincuenta y seis regiones de esta índole. El plan de desarrollo urbano y ordenamiento territorial dice que el 76% del PIB se produce en las regiones urbanas. 9 de las 56 regiones metropolitanas producen el 70%. Dentro de estas nueve metrópolis están la de Tijuana y la del Estado de México.
Debemos optimizar los recursos: ""En economía no existen nunca los suficientes recursos para resolver los problemas sociales"". Es una máxima del sistema.
El Dr. Ranfla, de la UABC de Mexicali, habla de la importancia que tienen las redes urbanas a nivel mundial. Un problema en la agenda es la gobernabilidad de las metrópolis, dado su carácter de un conjunto de unidades políticas administradas por gerencias independientes. Propone que, hay que cambiar el campo del poder político. Y diseñar las nuevas administraciones metropolitanas, que van más allá de lo urbano para entrar en el terreno de la economía social. Habla de la importancia que tienen las redes urbanas mundiales.
En el Caso de la Región Metropolitana de Tijuana, propone, el análisis del sitio, la expansión del campo de análisis y del criterio de la planeación.
El tema se continúo revisando en las mesas de trabajo que se realizaron el día viernes 22 de Agosto, en el cálido y amable clima de Rosarito.
De todas formas el tema no se ha agotado. Apenas es este uno de los primeros eventos en donde la inteligencia de la región metropolitana y de más allá, se reúne para poner al problema sobre la mesa de operaciones y bajo el lente crítico de los científicos y expertos.
Nuestra experiencia nos permite observar, que cuando pensamos globalmente, como invita Víctor López Álvarez, debemos de dejar de hacerlo localmente, desapareciendo los chovinismos endemicos que explican las autonomías municipales, que realmente no existen cuando tenemos que usar de ellas para planificar el desarrollo.
Como propone Tonatiuh, debemos hacer una profunda reforma legal, de nivel constitucional inclusive, para poder hacer realidad las autonomías municipales y regionales. Es significativo, que es del centro, de la verdadera metrópoli, de donde partirán los dineros como dadivas, como subsidios, como recursos económicos, para estimular el desarrollo, la competitividad de las regiones metropolitanas mexicanas. Hoy no es posible pensar en una autonomía municipal, en tanto los municipios vivan de los efectos del ingreso per capita y no en función de la productividad regional que se expresa en el impuesto sobre la renta.
En tanto el estado y la federación se sirvan con la gran cuchara de los impuestos que provienen de la producción de la riqueza, dejando a los municipios para su supervivencia, las contribuciones prediales que provienen del ingreso salarial de las familias.
Por lo pronto, es esperanzador, que los ciudadanos de la Región Metropolitana de Tijuana, en donde gravitan Rosarito y Tecate como ciudades municipales, se comiencen a preocupar por este fenómeno del crecimiento urbano que presenta a las ciudades del oeste de los Estados Unidos de Norteamérica y del noroeste de México, como una colosal franja de metámoras urbanas que se articulan desde el norte de San Francisco, Okland y Sacramento hasta el sur de Tijuana incluyendo Rosarito y San Quintín. La gran megalópolis del Oeste como la llama Manuel Castell.
En los últimos veinte años, nos hemos familiar izado en Tijuana, con la administración de las conurbaciones. Gerencias centralizadas en Tijuana, de la administración de servicios públicos urbanos como es el agua, el saneamiento, la electricidad, la telefonía, el gas, los combustibles, nos permiten comprender, que un día, todas las gerencias de los servicios, estarán centralizados en la metrópoli. Es decir, que habrá una gerencia metropolitana de los servicios públicos, incluyéndose los servicios de la administración urbana. Y la seguridad publica.
Pero la visión de las políticas públicas, compromete al estado a preocuparse, no tan solo por los servicios públicos que satisfacen las necesidades domesticas, sino por el desarrollo económico, que genera los empleos que permiten la producción de bienes y servicios, los ingresos honorables, la riqueza para intercambiar, por que las ciudades son, los ""motores"" modernos como dice López Álvarez, de la producción de riqueza y del desarrollo.
Esta condición de administrar las metrópolis y la megalópolis, a partir de planear el desarrollo obliga a reorganizar la administración de estas ciudades estado, de tal forma que el planeamiento se vuelve multidisciplinario, más allá de la arquitectura urbana, más allá de las ingenierías de los servicios, más allá de la planeación del transporte y de la vivienda. Planificar el desarrollo ya no es cuestión de arte o confort, es un asunto de políticas públicas orientadas al desarrollo económico, a la generación de empleos, a la modernización tecnológica que inserta a la metrópoli en el esquema de las redes de producción mundiales. Y este planeamiento, no se puede pensar desde el corazón de otra metrópoli. Estos planteamientos metropolitanos, deben de nacer dentro de nuestro propio espacio. Y esta debe ser la estrategia fundamental del desarrollo metropolitano. Planificar el desarrollo a partir de las propias necesidades y potenciales. Es tarea de hombres de empresas, no de burócratas, de visionarios no conservadores.
Una última idea. Pensar el interés metropolitano, significa, dejar de pensar en los intereses locales municipales. La hipótesis es que las virtudes metropolitanas deben empoderarse a fin de potenciar el crecimiento frente a los crecimientos en competencia. En este contexto, lo que beneficia a Rosarito, es benéfico para Tijuana, lo mismo que lo que beneficia a Tijuana, debe de beneficiar a Rosarito y a Tecate. Lo que hace daño a Rosarito o a Tijuana, es malo para todos. Esta debe ser la estrategia fundamental de la administración metropolitana de Rosarito Tijuana y Tecate.
ICMAHA CASTRO G.
Ingeniero Civil. UNAM
Maestro en Planeación Urbana y Medio Ambiente. UABC.
Tijuana, B.C. Mexico.