PONENCIA:
MUNICIPALIZACIÓN DEL ORGANISMO OPERADOR DEL AGUA DE TIJUANA. LA CESPT. COMO UNA MEDIDA PARA RESTABLECER EL ESTADO DE DERECHO EN EL RENGLÓN, DESMONOPOLIZAR EL SERVICIO Y FORTALECER LA GOBERNABILIDAD MUNICIPAL.
EVENTO: Foro de Gestión Urbana Intermetropolitano. 11 y 12 Noviembre 20010.
CEDE: Colegio de Arquitectos de Tijuana, A. C.
PONENTE: Henry Alberto Castro García. Ing. Civil y Mtro. en Arq. CICT y ABCEM.
1.- Agradecimiento e Introducción.
Agradezco al Colegio de Arquitectos de Tijuana, A. C. el que nos hayan invitado a participar en este Foro sobre Gestión Urbana. El tema que presentamos se refiere a la municipalización de la Empresa paraestatal administradora del sistema hidráulico de Tijuana. La propuesta considera dos vertientes que se fundamentan, la de la desconcentración del organismo y la desmonopolización del servicio.
2.- Antecedente Histórico.
Al sistema hidráulico municipal de Tijuana, le preceden los hechos importantes siguientes. El primero, el mandato Constitucional referente a las responsabilidades de los ayuntamientos señaladas en el artículo 115. En el cual se establece que los municipios con el concurso de los estados, tendrán a su cargo entre otros ocho servicios públicos, el del agua potable y el alcantarillado.
Tijuana tenía en 1900, 242 habitantes registrados. En 1910, la población censada es de 773 habitantes. Al cabo del siglo XX, la ciudad creció con un dinamismo comparable al de la gran Ciudad de México. De tal forma similares, que sus curvas de población son paralelas en el plazo de vida de Tijuana. Con una notable diferencia entre las dos metrópolis: que la de que la ciudad de Tijuana, fue asentada en una precaria frontera política y en una zona desértica, sin suficientes fuentes de abastecimiento de agua. En tanto que la gran Ciudad de México fue fundada sobre siete lagos.
A la par del crecimiento exponencial de la población tijuanense en el siglo XX, crecieron las necesidades, los retos y las soluciones. Los Historiadores dan explicación detalladas de los diferentes recursos a los que tuvo que acudir la población, para accesar el agua que cada vez escaseaba más a medida que crecía la demanda y las sequias. Desde la construcción de la Presa Rodríguez, hasta las múltiples negociaciones internacionales para obtener agua dulce transfronteriza. O la explotación de Pozos de la cuenca de la Misión Guadalupe, pasando por el expediente del beneficio de agua desalada proveniente de la Termoeléctrica de Rosarito. El siglo XX fue una carrera inalcanzable entre la población y el suministro del agua.
La primera organización formal estatal destinada a resolver y administrar el sistema del agua de la Ciudad, fue la Junta de Agua y Saneamiento creada en 1961 por el Gobernador Eligio Esquivel. La que poco tiempos más tarde, el 26 de abril de 1966, se convirtió en la Dirección General de Obras y Servicios Públicos del Estado de la ciudad de Tijuana. Para que finalmente el 16 de Diciembre de 1966, la V Legislatura del Estado de Baja California, aprobara la creación de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, la CESPT, como un organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio. Siendo Gobernador, el Ing. Raúl Sánchez Díaz. El consejo de administración quedo integrado de cinco miembros presidido por el mismo Gobernador.
La ciudad tenía entonces, 165,690 habitantes. (1960 INEGI. SPP)
La primera acción de la CESPT, en su creación, fue promover un Crédito en BANOBRAS, para la ampliación del sistema, por un monto de 191,000,000 pesos, el que se ejerció en la década de los sesentas. Al tiempo que se contrataba la compra del agua desalada proveniente de la Termoeléctrica Benito Juárez.
Más tarde hubo que promover otro segundo crédito para el crecimiento, esta vez se pacto con el BID lo que se llamo el Crédito BID BANOBRAS, por un monto inicial de 70 millones de dólares que finalmente se extendió hasta un monto de 90 millones de dólares. Tal crédito se ejerció entre 1985 y 1993. El plazo de pago se estableció en 30 años.
Un tercer crédito para crecimiento se pacto con el Japan Bank International Cooperation. JBIC. El cual se completo con fondos Federales y Estatales. Ya que el crédito fue de carácter estatal. Habiéndose aplicado a Tijuana, un promedio de cien millones de dólares. A un plazo de redención de 30 años con diez de gracia. La inversión suponía un programa de crecimiento en redes de agua potable, alcantarillado y construcción de plantas de tratamiento. Con una cobertura de expansión de 50,000 tomas domiciliarias. El crédito se aplico entre el año 2000 y el 2009.
Las cincuenta mil tomas ya han sido instaladas, y seguramente cobrados los derechos de obras de cabeza por la conexión hidráulica y sanitaria correspondiente.
3.- Antecedente urbano.
La municipalización del sistema del agua, enfrenta a la ciudadanía a la necesidad de encarar la administración de una empresa de servicios públicos urbanos más.
La ciudad de Tijuana ha requerido administrar servicios públicos indispensables, unos, que son redes urbanas como:
El sistema vial
Las redes hidráulicas y sanitarias
La electricidad
El Alumbrado
La telefonía
El Gas
El Cablevisión.
Otros que son complementarios de las redes, como:
El transporte,
Y otros de carácter discreto (no redes), que se sostienen en la conectividad urbana como son
El sistema de salud
El de Educación
El de Comercio y Mercados.
El de Basura y Limpia.
De Entretenimiento
Y los servicios que son de índole constitucional como:
La seguridad publica
Los cementerios.
Los parques, jardines y las áreas verdes.
Estos servicios ocurren, algunos dentro del esquema de la autoridad y control urbano y otros fuera de ese control, por lo que entran al rango del descontrol y la anarquía.
Por lo pronto, la Constitución responsabiliza a los municipios de cuatro servicios municipales básicos:
Vialidad y transporte.
Basura y limpia
Agua y Alcantarillado y
Alumbrado público.
Los cuales, por el mismo mandato constitucional, no deben de ser monopolios.
Los servicios, pueden estar administrados directamente por el ayuntamiento o concesionados a diversas empresas privadas, o combinar organismos públicos y privados, a fin de evitar precisamente los indeseables monopolios.
En el caso de la CESPT , el sistema de medida de actuación no ha sido explicito. No se sabe con exactitud a quien atribuir la buenas calificaciones de la CESPT , si a los gobernadores que han sido siempre los presidentes de los Consejos de Administración por mandato de ley o a los directores nombrados por esos gobernadores. De todas formas todos se atribuyen el merito de las aparentes bonanzas financieras.
De cualquier manera, estas vaguedades deben de terminar.
El sistema del Agua es municipal, y lo comprenden en primer término los consumidores, los sistemas domiciliarios, le siguen luego los sistemas urbanos y los sistemas interurbanos. Así que será finalmente el municipio quien se responsabilice de la administración del agua municipal. Sea fácil o difícil hacerlo, la ciudad está en condición de asumir su responsabilidad en la cuestión del agua.
3.- ¿Por qué municipalizar el servicio del agua?
Se enuncian trece razones para fundamentar la propuesta de Municipalización del Organismo Operador del Agua en Tijuana. A la sazón:
1. Porque Tijuana, es un municipio eminentemente urbano, y metropolitano, cuyas relaciones económicas y sociales con otras ciudades como Tecate y Rosarito del lado mexicano o el vasto condado de San Diego del Lado Norteamericano, obligan a una planeación urbana y social mayormente desconcentrada del centro del Estado y del País.
2. Los principios de Independencia, autonomía y desconcentración para el municipio libre de Tijuana, obligan a que la población y su gobierno asuman la totalidad de la responsabilidad de la gestión y la autoridad sobre el control de la infraestructura urbana.
3. Para planificar el crecimiento urbano de Tijuana, y tener un mejor control sobre este crecimiento, es necesario que el gobierno de la ciudad centralice la autoridad y el control sobre el crecimiento de la infraestructura. El caos en el crecimiento urbano que hoy existe, se debe a que, intereses del Gobierno del Estado, ajenos a los intereses municipales, como es el de los desarrolladores, han empujado el desarrollo de manera arbitraria y antieconómica, que harán a los servicios más caros e ineficientes, como el caso de la Expansión arbitraria hacia Las Palmas y hacia el Corredor Dos mil.
4. En el proceso de maduración de los países, de los estados y los municipios, la desconcentración sobre las responsabilidades de la planificación del desarrollo y del crecimiento es un paso obligado para eficientar la competividad de la nación. Ya no es conveniente ni eficiente, manejar los servicios urbanos desde el lejano centro de un país que ha agotado la capacidad de gestión de un centralismo que se justifico en la colonia, en la primera republica, en la postrevolución, pero que hoy, resulta anacrónico e ineficiente.
5. Una ciudad como Tijuana, ya no puede ser gobernada, planificada ni gestionada, por el sistema de puntadas y ocurrencias que suceden en la capital del país o del Estado. Es necesario que la ciudad metropolitana asuma toda la autoridad y por lo tanto toda la responsabilidad sobre las condicionantes de su destino. Es demagógico pensar, que alguien que no viva en Tijuana hoy, lejos de sus realidades, se esté preocupando en pensar, como mejorarla y como hacerla una mejor ciudad.
6.- Asumir la autoridad, significa asumir la responsabilidad. El gobernador del estado, que antes fue administrador de la CESPT, tiene la opinión de que los municipios no son capaces de administrar, lo que la constitución le dio como mandato supremo. Trabajadores Tijuanenses constituyen la CESPT, Administradores de Tijuana gestionan su operación, pero sobre todo, son los ciudadanos Tijuanenses, quienes pagan las tarifas y quienes finalmente pagaran las consecuencias de las puntadas ocurridas en el centro o en Mexicali, sobre la planificación de la infraestructura hidráulica y sobre los créditos para el desarrollo.
7.- La ciudad de Tijuana, Con más de dos millones de habitantes, está madura, para asumir todos los retos urbanos.
8.- Para gestionar una Metrópoli como Tijuana, es necesario un rígido control sobre los servicios urbanos. Principalmente, sobre la tierra de crecimiento. Más no se puede tener el control sobre la tierra de crecimiento, si no se tiene control sobre el sistema hidráulico.
La responsabilidad sobre el control del agua, obliga a tener toda la autoridad sobre su sistema y consecuentemente a asumir las responsabilidades y los riesgos que toda administración de empresa pública implica.
9.- Hoy la empresa del agua, olvidándose del mandato constitucional, ni es municipal y en cambio es un monopolio que lo lleva a ser el servicio del agua más caro del país. Dos desviaciones constitucionales que hay que corregir. Fuera del municipio de Tijuana, se establecen las políticas de administración del agua y desde luego las políticas tarifarias y el control sobre los costos. Es razonable que las tarifas del agua urbana, deben ser racionalmente analizadas e impuestas. Mas la figura monopólica esconde malignamente, el espacio que debe de existir, entre la racionalidad económica y la política tarifaria.
En San Diego, existen cincuenta y cinco o más empresas privadas que suministran agua a la ciudad. Y funcionan muy bien. Tijuana, necesita romper el monopolio público del agua, como una medida para crear la competividad en las tarifas y la emulación en la calidad del servicio. No se está planteando, de ninguna manera, la privatización del servicio, sino la desmonopolización del sector La cual se puede dar a través de la creación de tres o seis empresas municipales.
10.- El País se prepara para un cambio profundo en el diseño del Estado. Parte fundamental de este cambio, es la construcción de un verdadero federalismo, el cual nunca ha existido, desde su aparición en los cuerpos jurídicos constitucionales en la época de la fundación de la Republica.
El verdadero federalismo, significa asumir la madurez de las administraciones estatales, significa, romper el caduco centralismo, que se justifico en la colonia, pero que ya agoto sus recursos de gestión. Hoy los Estados deberán asumir la responsabilidad de la educación, del desarrollo económico, de la salud, del IMSS, del INFONAVIT, de la banca de Desarrollo, de la Electricidad, de la Industria Petrolera y Petroquímica, porque en realidad, la federación no existe, se vuelve un fraude constitucional, cuando los Estados libres y soberanos no lo son. Como si existen Estados Soberanos por ejemplo en los Estados Unidos de Norteamérica. Y este, querámoslo o no, es un modelo exitoso a seguir.
Y si los Estados, han derivado a los municipios las responsabilidades que les corresponden, entonces estarán aptos para asumir las responsabilidades que siempre les debían de haber correspondido. Esta es la tónica y en ella se inscribe la propuesta de la municipalización de la empresa pública del Agua. La CESPT.
11.- Con la municipalización y la desmonopolización de la empresa del Agua, el sistema será más eficiente, racional y económicamente viable. Tijuana como municipio, deberá asumir la responsabilidad de la administración y del crecimiento. Esto fortalecerá la autoridad municipal indiscutiblemente, cuando hoy, se diluye en diversas autoridades exógenas y ajenas a los intereses de la ciudadanía de Tijuana. Afirmar que una comunidad no tiene la capacidad para administrar la independencia de un centro dominante y su autonomía, es repetir el discurso decimonónico de las metrópolis de ultramar. Asumir la responsabilidad es un reto, si se realiza junto con la autoridad correspondiente.
12.- La desconcentración del federalato, y de los municipios de Baja California, nos lleva a una mejor condición de desarrollo económico, pues la desconcentración estimula la formación de empresas regionales y municipales que servirán con mejor calidad y éxito económico a las empresas desconcentradas y municipalizadas. Toda dominación y centralismo, crea poderosos intereses en la industria y en el comercio que a su vez, fortalecen los centralismos. Pero tales formaciones monopólicas, desalientan los desarrollos regionales. Hoy el centro, controla la banca de Desarrollo y los monopolios de servicios de todo género. No se mueve la hoja del árbol, sin la aquiescencia de la presidencia de la republica. Y esto debe de cambiar, mediante la desconcentración económica y el real fortalecimiento municipal.
13.- También los monopolios deben de desaparecer, sean de Estado o sean privados. Los monopolios, como un cáncer social, devoran las economías nacionales. Por esto en los Estados Unidos de Norteamérica, las Leyes antimonopolicas son tan severas de tal forma que los monopolios se persiguen de oficio. Y estas leyes y el aparato del Estado norteamericano dirigido a combatir los monopolios, garantizan la estabilidad de la Unión. En los EUA, los monopolios se persiguen de oficio por el Procurador de Justicia de la nación. (Attorney at Law)
Por tal motivo, la desconcentración de la CESPT, deberá ir acompañada de un plan de desmonopolización del Sector. Si se acepta, que la competividad, puede llevar a optimizar la administración y los recursos materiales y humanos de la empresa del agua.
4.- Modus Operandi.
(EL COMO)
Se proponen dos fases para el proceso de municipalización y desmonopolización:
La primera, es Desconcentrar el sistema del gobierno del Estado. Esta primera etapa se materializa mediante la municipalización del Consejo de Administración y del Sistema total.
La segunda etapa, consiste en la desmonopolización del Servicio. Teniéndose como antecedente el sistema del agua de San Diego, se propone la sectorización del sistema en seis zonas geográficas, que son de índole geomorfológicas. Estas regiones son:
I.- Centro – Mesa.
II.- Mesa de Otay.
III.- Florido – Matamoros.
IV.- Playas – Mesa Redonda.
V.- Rosarito - Playa.
VI.- Matanuco – Valle Redondo.
Esta regionalización permite la creación de seis empresas administradoras de agua potable, aguas residuales sanitarias y aguas Pluviales. Así como responsables de la protección del medio ambiente de cada región, ligado inseparablemente a los recursos hídricos.
Conviene que una o dos de estas empresas, seRa de perfil privado, para que, de esta forma contar con medidas de actuación y comparaciones útiles, entre la calidad de las empresas públicas y las privadas. Desde luego, un órgano municipal ad hoc, será quien regule de forma general y superior el servicio. Este Órgano, es el consejo de administración del sector.
Cada empresa participa en el mercado procurando el mejor servicio y compitiendo en la calidad y el costo de la tarifa. La tarifa a diferencia de la actual, es particular para cada región, y su valor está fundamentado en el espíritu de competencia pero también en el realismo económico especifico. Seguramente serán más altas las tarifas de las zonas montañosas y de las zonas rocosas, que aquellas en donde la construcción y conservación de redes en más barato, o no requieren de bombeos costosos. Sera más cara en donde haya mayores fugas por la edad de las redes, que en los sistemas más nuevos.
ADECUACIÓN Y REFORMA MUNICIPAL.
Por otro lado, es una verdad inocultable, que el diseño del gobierno municipal en México y en Baja California es anticuado e ineficiente. En medio de una economía de mercado, los municipios de Baja California se administran sin una organización realmente democrática, representativa de la ciudadanía y con finanzas racionales y realistas. Se usa, para justificar el plan de Egresos y de Ingresos, las estadísticas de gastos y no de costos. No existe una conexión entre los costos de los servicios y los ingresos municipales.
El populismo, Los caprichos, y las puntadas de gobernadores o de los presidentes municipales y sus familias determinan las políticas públicas y los planes de gobierno.
Esto puede cambiar mediante una estructura organizativa de empresas públicas más eficaces, representativas y democráticas, sobre todo, que apliquen doctrinas empresariales exitosas, como las que ejercen las empresas de servicios y productos privados, no monopólicas.
El Consejo de Administración actual de la CESPT, debe de recomponerse, haciendo pesar de forma más específica a la representación ciudadana Tijuanense en el consejo de administración, a donde deben llegar como representantes ciudadanos, profesionistas o líderes comunitarios de reconocido prestigio en la diversas colonias y fraccionamientos de la ciudad.
Estamos aquí, frente a una estructura pionera nacional. En donde las empresas de capital e interés público, tendrían consejos de administración integrados por la ciudadanía, desde luego, una representación de calidad ciudadana. Aquí, los órganos electorales pueden coadyuvar a la mejor selección de los representantes populares.
Luego el consejo de administración, nombra una dirección del consejo que se encarga de conducir los trabajos colegiados y la toma de decisiones de calidad y al más alto nivel.
Finalmente le sigue la elección de los Gerentes o Directores del agua, quienes tienen toda la autoridad, para organizar sus empresas. Respetando desde luego los derechos, señoríos y privilegios de los trabajadores del organismo operadores. Se trataría de una política de funcionamiento de los gerentes, como las que ocurren en las empresas privadas.
Dos paradigmas deben de ser considerado:
“”Todo servicio público urbano puede ser administrado por una gerencia de interés social o privada, que con los principios de la administración clásica, imparta el servicio, planee, organice, supervise y controle la producción, establezca los costos y los valores de las tarifas remunerativas, así como que rinda cuentas al consejo y a la ciudadanía, de manera periódica mensual y de forma transparente.””
“”Toda obra de construcción o de servicios que requieran las empresas del agua de Tijuana, deberán ser contratados a personas o empresas Tijuanenses, con el fin de fortalecer la economía de la ciudad. Las leyes de obras y servicios públicos y servicios relacionados, no podrán estar por arriba de los intereses de los Tijuanenses. Y afectar a la libre toma de decisiones de las gerencias de servicios. Pues esos gerentes serán responsables totales y generales de la gestión de las empresas, de su calidad y de los costos. Por lo que su autoridad y decisión de contratar al prestador de servicios mas conveniente, no podrá ser condicionada por ningún agente externo, como ocurre en cualquier empresa privada. El único condicionamiento, será contratar obras y servicios con personas físicas o morales que paguen impuestos en Tijuana y que para el caso y circunstancia sean los idóneos”.
5.- Clausura.
Se ha presentado la propuesta de la Municipalización del Organismo Operador del Agua de la CESPT, desde la perspectiva de un profesional familiarizado con el sector, que no ha sido funcionario público del mismo. La propuesta se inscribe en dos vertientes, la desconcentración de la política nacional por un lado, que será de beneficio para construir una real federación, y el traslado de responsabilidades de los estados a los municipios, que de acuerdo a la Constitución, deben encarar.
La municipalización, representa la ruptura de un sólido edificio de intereses creados, que habrá que demoler pero que seguramente redundara en una mayor fuerza de gestión del ayuntamiento, mayor gobernabilidad en el control del crecimiento urbano, y un fortalecimiento de la economía de la sociedad Tijuanenses.
6.- Bibliografía.
6.1.- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
6.2.- Tesis de Maestría. Henry Alberto Castro García. UABC 2007.
6.3.- Cuarenta años de la CESPT. Publicación Conmemorativa CESPT. 2007.
6.4.- Historia Compendiada de Tijuana. Celso Aguirre Bernal.
6.5.- Inicios Urbanos del Norte de Baja California. Antonio Padilla Corona.
6.6.- INEGI. Censos de Población, México.
Noviembre 2010.-
HENRY ALBERTO CASTRO GARCÍA. ING. CIVIL. M. EN ARQ.
COLEGIO DE INGENIEROS CIVILES DE TIJUANA.
ACADEMIA BAJA CALIFORNIANA DE ESTUDIOS METROPOLITANOS.
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